El título de este artículo es homónimo del libro de John Gray profesor de la London School of Economics, empezó siendo thatcheriano para después criticar los excesos del libremercado. El libro al que me voy referir esta editado en este año y se trata de una conferencia pronunciada por Gray en el CCCB de Barcelona y una entrevista, tan sólo por 9 euros. El libro crítica a grandes rasgos la situación humana actual y las diferentes perspectivas sobre la tecnología. Ofrece también dos definiciones muy interesantes sobre: *progreso (Avance acumulativo en el que lo conseguido en un estadio o en una generación determinada es luego seguido por nuevos avances en el estadio o en la generación siguientes) y *utopismo (Tradición crítica que nos emancipa de la tiranía del statu quo en el ámbito del pensamiento y de la sociedad). A continuación, una pequeña sintésis del libro.
Tradiciones como la marxista, liberal y “verde” aportan un análisis engañoso de las actuales dificultades del hombre en la Tierra, ofrecen “no soluciones”, están marcadas por el utopismo*. ¿Dónde se encuentra el utopismo en la actualidad? En el tramo final del siglo XX el impulso utópico ha emigrado de la izquierda a la derecha (neoconservadores estadounidenses), esto se ha demostrado en la residencia del utopismo en el poder estatal de la legislación Bush, y como concluye Gray, con un efecto desastroso.
Gray propone dos tipos de áreas de actividad humana: en una de ellas sí existe algo parecido al progreso* (ciencia y tecnología), en la otra no (ética y política). En la ciencia y la tecnología es un hecho, pero en la ética y la política, no. En esta última área de la actividad humana, Gray no niega que haya habido avances reales pero piensa al igual que los pensadores premodernos que daban por sentado que la historia humana es cíclica, donde los males que pensamos haber abolido regresan (tortura).
Gray expone que mientras que en ciencia y en tecnología (conocimiento) el avance acumulativo humano es real, en ética y en política es un mito, la situación actual es la aceleración del crecimiento del conocimiento combinada con una rápida regresión en la ética y en la política.
El autor distingue entre tres perspectivas diferentes de la tecnología. La primera, es la perspectiva humanista que considera que la tecnología es una aplicación del avance del conocimiento humano, el cual es benigno, emancipador, liberador y bueno. La segunda, es la afirmación de que la tecnología nos ha llevado hasta la trampa medioambiental global actual, culpando directamente al industrialismo, cuya solución sería alejarse de la civilización tecnológica (vida sencilla con bajos niveles de tecnología). Esta perspectiva encierra una falsedad y es que podemos desenvolvernos sin tecnologías cuando esto es imposible. Una solución más viable sería reeducarnos en consumo energético (energías renovables). La tercera perspectiva consiste en el uso de la alta tecnología para disminuir el impacto humano sobre la Tierra, lo que implica utilizarla con todos sus riesgos (biocombustibles y energía nuclear).
Obviamente, invito a todo el mundo a leer este libro, que no apunta a nadie, pero que es una muestra de como el problema y la solución nos concierne a todos.
Gray propone dos tipos de áreas de actividad humana: en una de ellas sí existe algo parecido al progreso* (ciencia y tecnología), en la otra no (ética y política). En la ciencia y la tecnología es un hecho, pero en la ética y la política, no. En esta última área de la actividad humana, Gray no niega que haya habido avances reales pero piensa al igual que los pensadores premodernos que daban por sentado que la historia humana es cíclica, donde los males que pensamos haber abolido regresan (tortura).
Gray expone que mientras que en ciencia y en tecnología (conocimiento) el avance acumulativo humano es real, en ética y en política es un mito, la situación actual es la aceleración del crecimiento del conocimiento combinada con una rápida regresión en la ética y en la política.
El autor distingue entre tres perspectivas diferentes de la tecnología. La primera, es la perspectiva humanista que considera que la tecnología es una aplicación del avance del conocimiento humano, el cual es benigno, emancipador, liberador y bueno. La segunda, es la afirmación de que la tecnología nos ha llevado hasta la trampa medioambiental global actual, culpando directamente al industrialismo, cuya solución sería alejarse de la civilización tecnológica (vida sencilla con bajos niveles de tecnología). Esta perspectiva encierra una falsedad y es que podemos desenvolvernos sin tecnologías cuando esto es imposible. Una solución más viable sería reeducarnos en consumo energético (energías renovables). La tercera perspectiva consiste en el uso de la alta tecnología para disminuir el impacto humano sobre la Tierra, lo que implica utilizarla con todos sus riesgos (biocombustibles y energía nuclear).Obviamente, invito a todo el mundo a leer este libro, que no apunta a nadie, pero que es una muestra de como el problema y la solución nos concierne a todos.

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