viernes, 28 de noviembre de 2008

La cultura de la crisis da la bienvenida a la neomodernidad

Neomodernidad. ¿Qué es? El término es de Fernando Vallespín (UAM) en ¡Bienvenidos a la neomodernidad!, EL PAÍS (23/11/08). Según este profesor de Ciencias Políticas, la postmodernidad ha muerto. Con la crisis termina el culto al caos, el individualismo y lo identitario. Vuelve el Estado, el mejor gestor, la seguridad y la estabilidad, así como de la igualdad y la protección social. "No saldremos de eso que los sociológos califican como individualización, pero habrá una tendencia a moderar el individualismo y el privatismo radicalizado en aras de un mayor compromiso con los objetivos sociales generales (...) en nombre del orden". Josep Ramoneda coincide en la misma columna de EL PAÍS (La cuarta página) que " la crisis actual es, en cierto modo, el estallido final de un proceso de individualización que acabó por quebrar las bases del mínimo consenso social necesario. La revolución conservadora promovida desde la administración Bush fue el último intento de controlar este proceso. La explosiva mezcla de simplismo liberal en lo económico y rigidez conservadora en lo moral y cultural sólo sirvió para acelerar el estallido."
Vallespín augura que "ad intra el Estado aplicará el big gouverment, es decir, egoísmo de país, razón de Estado y paternalismo burocratizado; y que será una nueva oportunidad para las políticas de izquierdas, gobiernos de izquierdas administradores de la nueva escasez. Sus programas los dictará la conservación de lo ya alcanzado que lo que queda por conseguir. No es de excluir el populismo de derechas, discurso que encuentra el terreno abonado en situaciones de crisis, sobre todo si es capaz de engarzarse con éxito a los nuevos temores y consigue dar con una fórmula retórica capaz de catalizar el descontento general." De ahí el debate ideológico impulsado de puertas para dentro en el PP entre aguirristas/ultraliberales y marianistas/moderados.
Como subraya Ramoneda al final de su artículo La cultura de la crisis (15/11/08), "la esencia de la cultura de la crisis es la desaparición de la idea de límites. En agosto de 2002, el Gobierno de Estados Unidos dio el visto bueno a un memorándum que legitimaba determinadas formas de tortura. Es decir, rompía el tabú de la degradación del adversario. Bajo el mandato de George Bush la Administración norteamericana dio carta de naturaleza legal a la tortura. Es decir, transmitió al mundo la idea de que todo estaba permitido. Si un gobierno puede someter a un enemigo a la más terrible de las pruebas físicas y morales, ¿cúales son los límites de lo posible en la sociedad? Ninguno. Hay vía libre para saltarse todas las barreras éticas y culturales."

No creo que la neomodernidad haya llegado, pero desde luego la postmodernidad ha terminado. ¿Qué nos espera? La crisis todavía no ha terminado, el comienzo ha sido horrible, hemos legitimado el liberalismo económico con dinero público y sin imponer castigos memorables a los culpables. Deberíamos desterrarles. Como apunta Vallespín " si se recupera la política el futuro estará siempre abierto".

Tecnología, progreso y el impacto humano sobre la Tierra

El título de este artículo es homónimo del libro de John Gray profesor de la London School of Economics, empezó siendo thatcheriano para después criticar los excesos del libremercado. El libro al que me voy referir esta editado en este año y se trata de una conferencia pronunciada por Gray en el CCCB de Barcelona y una entrevista, tan sólo por 9 euros. El libro crítica a grandes rasgos la situación humana actual y las diferentes perspectivas sobre la tecnología. Ofrece también dos definiciones muy interesantes sobre: *progreso (Avance acumulativo en el que lo conseguido en un estadio o en una generación determinada es luego seguido por nuevos avances en el estadio o en la generación siguientes) y *utopismo (Tradición crítica que nos emancipa de la tiranía del statu quo en el ámbito del pensamiento y de la sociedad). A continuación, una pequeña sintésis del libro.
Tradiciones como la marxista, liberal y “verde” aportan un análisis engañoso de las actuales dificultades del hombre en la Tierra, ofrecen “no soluciones”, están marcadas por el utopismo*. ¿Dónde se encuentra el utopismo en la actualidad? En el tramo final del siglo XX el impulso utópico ha emigrado de la izquierda a la derecha (neoconservadores estadounidenses), esto se ha demostrado en la residencia del utopismo en el poder estatal de la legislación Bush, y como concluye Gray, con un efecto desastroso.
Gray propone dos tipos de áreas de actividad humana: en una de ellas sí existe algo parecido al progreso* (ciencia y tecnología), en la otra no (ética y política). En la ciencia y la tecnología es un hecho, pero en la ética y la política, no. En esta última área de la actividad humana, Gray no niega que haya habido avances reales pero piensa al igual que los pensadores premodernos que daban por sentado que la historia humana es cíclica, donde los males que pensamos haber abolido regresan (tortura).
Gray expone que mientras que en ciencia y en tecnología (conocimiento) el avance acumulativo humano es real, en ética y en política es un mito, la situación actual es la aceleración del crecimiento del conocimiento combinada con una rápida regresión en la ética y en la política.
El autor distingue entre tres perspectivas diferentes de la tecnología. La primera, es la perspectiva humanista que considera que la tecnología es una aplicación del avance del conocimiento humano, el cual es benigno, emancipador, liberador y bueno. La segunda, es la afirmación de que la tecnología nos ha llevado hasta la trampa medioambiental global actual, culpando directamente al industrialismo, cuya solución sería alejarse de la civilización tecnológica (vida sencilla con bajos niveles de tecnología). Esta perspectiva encierra una falsedad y es que podemos desenvolvernos sin tecnologías cuando esto es imposible. Una solución más viable sería reeducarnos en consumo energético (energías renovables). La tercera perspectiva consiste en el uso de la alta tecnología para disminuir el impacto humano sobre la Tierra, lo que implica utilizarla con todos sus riesgos (biocombustibles y energía nuclear).

Obviamente, invito a todo el mundo a leer este libro, que no apunta a nadie, pero que es una muestra de como el problema y la solución nos concierne a todos.

lunes, 3 de noviembre de 2008

Como no... Elecciones Globales

Como se puede ver en la encuesta, cuyos índices de participación han sido del 100% de usuarios de Internet, más o menos 20, ganaría Obama. A pesar de lo graciosas que puedan resultar las alternativas del AIPAC (el Mossad me espía) y el golpe de estado de Bush padre, éstas no han quedado excluidas a la hora de elegir y es que aunque se me tilde de paranoíco, en Estados Unidos hay más cosas ocultas (lobbys) que transparentes (instituciones democráticas tangibles). Detrás de la buena imagen de los siempre DOS candidatos, están unos medios de comunicación que se ofrecen al mejor postor excluyendo a terceros sin recursos.
Me he apostado 2 copas a que gana Obama pero empiezo a temer que el sueño global, porque es negro ergo pobre/terrorista ergo peligroso y aspira a liderar al mundo libre, va a desmoronarse por un factor clave que no ha estado presente en la campaña pero que tiene un poder asombroso: la derecha religiosa. Estas elecciones pasarán a ser las más mediatizadas de la historia hasta las siguientes, pero si gana Obama será un punto de inflexión en la corta historia de grande y libre país, que reza tengo mucha libertad dentro de mi para dar.
Sin ir más lejos en Jerusalén las encuestas reflejaban mas del 75% del voto para el partido republicano... judíos ortodoxos.
Como todos he leído, visto, (no escucho la radio) muchas cosas sobre las elecciones. Cabe resaltar los espacios dedicados por La noche temática y En portada (ambos disponibles en la web de RTVE); y el dossier de la Vanguardia sobre Estados Unidos. Pero si Obama gana y persigue un cambio que necesitamos, debería resolver la siguiente cuestión:
Entregar a Bush y otros neocons (Wolfowicth, Cheney, Rize...) a la justicia internacional o nacional (God save them of american Garzón). No podemos ignorar Guantánamo, lo hicieron por la amenaza del terrorismo global como Hitler lo hizo ante la amenaza semita. Guantánamo es un campo de tortura y de concentración, los comandantes al cargo de éste deben ser juzgados como lo fueron los de Auschwitz. Si lo hace ganará en unas horas la legitimidad que ha perdido Estados Unidos en el exterior en ocho años y obviamente debería cerrar el campo e indemnizar a sus víctimas, es decir, a aquellos que sin ser terroristas han sido sometidos a torturas, a los inocentes como nosotros, que tan sólo cometieron el delito de ser musulmanes como cristianos o judíos.

"Hasta el momento, la razón moderna ha estado al servicio del privilegio, no de la universalidad, y el deseo de superioridad y de unos cimientos seguros para esa superioridad han sido su fuerza impulsora y la causa de sus más espectaculares logros (éxitos y horrores)."
Zygmunt Bauman.
Como decía Reagan: Dios, Patria y capitalismo. Amén.

Un vídeo muy apropiado para esta ocasión: Un capítulo de Betty Boop Presidente de 1932.
http://www.archive.org/details/Betty_Boop_for_President_1932